MUSICA

martes, 9 de septiembre de 2008

Aplicaciones del dedo índice




Para Nadxi y Juglar: que todas las flechas que les señalan, son caminos hacia su espíritu.


Mi vecino de arriba
Urcloud.com

Marco A. Almazán, fue un escritor mexicano quien, a través del humor, crítico ciertos usos y costumbres de la sociedad y la política mexicana. En su libro "Los gormondios de Marfesia" (1978), por ejemplo, se encuentra un artículo titulado "Aplicaciones del dedo índice". En él, Almazán expone que hay pocos dedos tan útiles y, por eso, su uso degenera en abuso y exageración (como cuando en algunos sistemas políticos, el índice suple o señala los rumbos de los procesos electorales).

Algunas de las aplicaciones, que Almazán señala como importantes, de este dedo "eminentemente servicial y activo", se encuentran las siguientes:
  • COMO ANEMÓMETRO: Cuando, humedecido con saliva y puesto en alto, nos indica la dirección del viento
  • COMO PULSADOR: Cuando se oprimen timbres, botones de ascensor, interruptores de la luz, dispositivos para hacer estallar una bomba, barrigas de amigos con quienes nos une una amistad íntima, etcétera.
  • COMO MEDIO DE IDENTIFICACIÓN: Cuando se aplica en la mitad del propio pecho
  • COMO PINCEL: Cuando se utiliza para escribir nombres o pintar monigotes sobre la arena o en un cristal empañado.
  • COMO CINCEL: Cuando se emplea para esculpir el ombligo en las estatuas de barro.
Y definiciones por el estilo...sin embargo, hay dos usos que él marca, que no tienen la gracia (y porqué no, la ingenuidad) que las anteriores: cuando el índice se utiliza como indicador (señalando a otras personas) o como "revólver imaginario" (cuando se apunta, con el pulgar enhiesto, a una persona a quien quisiéramos pegarle un tiro).

Quienes prefieren limitarse a usar el índice para , primero, señalar a alguien y después darle el tiro de gracia, casi siempre tienen un amplio rango de características en las que centrar su atención: nadie es lo suficientemente alto o bajo; gordo o flaco; tímido o extrovertido; ortodoxo o liberal. Si está casado, que tonto que le aguanta a el/la consorte, debería buscarse un amante; si tiene un amante, vaya desfachatez, debería poner de su parte; si es pobre, seguramente es un holgazán sin ambiciones; si es rico, seguramente es un ladrón; si está guapa, mira nada más la coqueta anoréxica esa; si no se arregla, es una fodonga, mugrosa; si va a misa todos los días, es un "mocho" hipócrita; si se declara ateo, le llueven evangelizadores; si lleva el pelo largo, seguro es maricón; si lo lleva super corto, o es miembro de una pandilla o le cayeron piojos. Si está de acuerdo con nosotros, es un adulador sin ideas propias; si no lo está, es que al fulano le gusta llevar la contraria o tiene algo contra mí

Total, aquí no se salva nadie

Por eso creo que, en algunos casos, las amputaciones forzadas están más que justificadas: la gangrena, aunque no se observe a simple vista, se encuentra ahí y es contagiosa.


DEL PECADO
Urcloud.co


lunes, 8 de septiembre de 2008

JOYAS PROPIAS

Quiero compartir dos de mis joyas propias (tengo otras dos, pero aún no tengo fotos para mostrarlas).

La primera fue, durante mucho tiempo, la joya más pequeña de la familia. Hoy, con 12 años cumplidos se ha transformado, de una pequeña caja de pataletas, en un baúl de sorpresas: todavía quiere ponerle carta a los Reyes pero, al mismo tiempo, me cuenta de cierto niño que la miró en su nueva escuela. No le ha dado por escribir otra cosa como no sea su diario al que, por razones obvias, no tengo acceso...pero es una gran conversadora y le da por el lado musical de la familia: canta y toca la flauta. (como soy su mami, pues me permito la subjetividad de decir que lo hace maravillosamente). Sensible hasta las cachas, es capaz de quedarse sin comer en la escuela, si observa que otra compañera no llevó su almuerzo. En la escuela, aguantando los recién nacientes problemas adolescentes, tiene muchos amigos, aunque siempre los favoritos son aquellos que son menos populares.
MEGAN
(Chorrito)

A esta otra "joyita, le llamamos en casa, el "Tsunami" , y es que es capaz de alborotar, en media hora, la vida de las otras cuatro mujeres que vivimos en casa. Lleva apenas un par de semanas en el preescolar y ya la maestra me ha mandado llamar tres veces porque, según ella, es la única que no la obedece. Primero le dije a la colega docente que, me parecía una exageración dados los tres años de edad de todos los alumnos y la consideración de que para todos es la primera vez que se enfrentan al cole...o sea que no esperara que se ajustaran a sus reglas tan rápidamente y que seguramente mi tsunami no será la única. Después se me fue en decirle que yo podía controlar lo que pasaba en casa, pero que las situaciones dentro de su salón debía controlarlas ella,. Ahora he optado por escucharla , sólo eso porque, y espero que la maestra no se encuentre por aquí, esta joya es un milagro que sobrevivió a un bombardeo de yodo radioactivo (cuando no sabía que existía dentro de mi cuerpo), a un infarto en el vientre y al hecho de nacer pesando tan solo 1 kilo 600 gramos). Por eso saber que es tan activa, tan conversadora y tan lista (de acuerdo a su edad, mejor dicho), me llena de felicidad interna. Mi Tsunami sí que juega a hacer libros: les hace portadas, les pegamos imágenes y, una vez que los "lee" frente a la abuela, la tía y la hermana, pues...les adorna con garabatos o los muerde (si es que los escritores son muy temperamentales).
MAITANE
(Tsunami)

En fin, que tengo dos nenas muy sanas, con personalidades diferentes y con diferentes habilidades... ver que las dos pueden jugar juntas (a veces a las muñecas, otras a las rockeras), no obstante la diferencia de edades, me llena de ese orgullo, algo cursi jejeje, que tenemos las mamás. Por eso, aquello de que no es bueno ser "hijo único" es un mito...aunque uno tenga 4 o 5, todos son únicos...tal como el mundo en el que van a vivir.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Trovadores y princesas


Tengo muchos amigos Trovadores, a quienes les admiro muchísimo su capacidad creativa, su manejo exquisito del lenguaje y esa capacidad para decir, por ejemplo, "el grifo gotea", y que suene al más excelso poema.
Con algunos tengo la posibilidad de conversar personalmente, pues viven en mi Ciudad y los veo con alguna frecuencia. A otros los contacto por correo electrónico y, a otros los leo en sus bitácoras ... y es que no me canso de repetir que la tecnología que sirve para acercar a un ser humano con gente al otro lado del mundo, es maravillosa.
En cuanto a mis Trovadores internautas, a menudo me gusta imaginarlos , sentados en su ordenador, rodeados de las cosas que los hacen felices. Me imagino sus escritorios, los temas de sus libros favoritos y la música que escuchan mientras escriben. No sé si la imagen corresponde a la realidad, pero a mi me gusta creer que, quizá, en algunas cosas acierto.

Hoy, sin embargo, no he tenido que imaginar mucho a tres nuevos amigos: Elba, Marcelo y Jorge.


El blog de Elba, además de las preciosas imágenes que adornan su espacio, habla de una personalidad, tan rica en matices, que es difícil leerle sin conmoverse, sin alegrarse, sin querer pasarse por sus entradas una y otra vez . Sus poemas son para susurrarlos, no le hace falta volumen a palabras tan bellamente hilvanadas.

Con Marcelo me ha pasado algo muy curioso: había leído sobre él en el blog de Bego y Rafa (a Rafa, por ejemplo, le imagino con un bombín y una guitarra jejeje, escuchando Dieguitos y Mafaldas). Entré a leerle pero, tengo que confesarlo, solo algunas entradas. Volví varias veces a seguir leyendo pero no había hecho comentarios porque una no puede decir cualquier cosa en entradas como las que él escribe. Hoy, sin embargo, apenas noté que nos conecta una danzarina y me atreví a ponerle unas líneas. Volveré con frecuencia, primero porque hay mucho que aprenderle y, segundo, porque me he pasado una tarde deliciosa escuchando la música que ha puesto de fondo.


Asomada , en el Balcón de Cecilia, me he encontrado con Jorge un chico que, en su perfil, pone que tiene quince años y ¡Qué manera de escribir! Da gusto ver gente tan joven con tanta creatividad y tanto talento. Su blog es reciente, con pocas entradas aún, pero me pasaré a devorar sus relatos y a disfrutar también, con la música que ha colocado. Decimos por acá que, juntándose con los jóvenes, el corazón se mantiene fresco. Me perdonarás, Jorge, la imagen que te he colocado, pero con aquello de los rizos, se me antojo hacerte la travesura.

Y bueno, decía mi abuelo que las malas compañías te pegan sus adicciones y, para variar, tenía razón (solo que, en este caso, la mala compañía he sido yo). Resulta que tengo una amiga mexicana que se es algo así como mi alter ego, como una imagen en el espejo. Se ha abierto un blog donde está haciendo sus pininos como poeta y me ha invitado a preparar café y compartirlo con ella. Hemos compartido filias y fobias; hemos discutido acaloradamente, para después reconciliarnos mediante tazas de café y helados de chocolate (con obvias consecuencias para el estómago y las caderas); hemos intercambiado confidencias y reproches. Pero nos sostenemos la una a la otra, cuando más lo necesitamos. Así que, si tienen tiempo y les apetece, pásense por el blog de Nadxi, (ahora que no me ve, he de decirles que, en cuanto a gustos musicales, está algo chiflada: tiene a Serrat, Filio, Saffina, Clapton, Dylan , Aretha y Sabina, mezclados como esos cafés de sabores que ahora se pueden encontrar en algunos lugares). Apenas tiene dos entradas pero, me parece, promete más....lo siento, pero es que no puedo ser objetiva con ella, que la quiero mucho.

Se preguntarán por qué les cuento todo esto. Pues bien, las joyas hay que compartirlas y que mejor joya que un ser humano.

Lo que me lleva al siguiente video de Alejandro Filio y Juan Carlos Baglietto que quiero dedicar a la princesa de Marce y Miriam: Macarena, que ha estado de cumpleaños. Pero también para la princesa de Bego y Rafa (¿Laura?, es que soy muy despistada) y María, la nena de José Luis:


martes, 2 de septiembre de 2008

Septiembre de 1985: el deber de recordar

Septiembre es llamado, en México, el "Mes de la Patria" debido a que celebramos, el día 16, el inicio de la Guerra de Independencia. La noche del 15 se reúnen, en la Plaza de la Constitución (o Zócalo, como es mejor conocida), miles de personas para escuchar el famoso "Grito", de boca del presidente en funciones, los tradicionales: "¡Viva México!" y ¡Vivan los héroes que nos dieron Patria!" y responder con un "¡Vivan!", a la mención de una lista de héroes (o heroínas, de acuerdo a lo que el presidente de turno considere lo vayan a hacer más popular en ese momento de su sexenio). Después de escuchar la ceremonia de "El Grito" se realiza una verbena popular donde, además de escuchar hasta el hartazgo "El Huapango" de Moncayo (amén de muchas otras canciones folclóricas) va uno a beber tequila y a comer platillos típicos para, quizá con eso, reforzar aquello de la identidad patria y la falsa ilusión de que México es Independiente desde 1810.
No es mi intención amargarle la noche, ni los chiles en nogada, a ninguno de mis compatriotas, pero parece que la memoria de corto plazo es la única que nos funciona en este bendito país.

Hace 23 años, la que esto escribe, estaba ingresando en la Universidad. Era una época en la que todavía se creía que graduarse garantizaba, entre otras cosas: trabajo seguro, un coche , una vivienda propia y mucho, pero que mucho prestigio. Todavía no resentíamos la realidad de la universidad de masas, ni los movimientos sociales adquirían una vital importancia para toda la población. Cierto es que, de vez en cuando, se alzaban algunas voces o se realizaban algunas demostraciones públicas que, al considerarse particulares de un sector, no tenían más trascendencia que una breve nota en el periódico. En ésa época, todavía no surtían efecto las consecuencias de aquel fraude llamado "Milagro mexicano", donde el petróleo nos auguraba un paraíso en el que podríamos amarrar a los perros con longaniza.

Nuestra alma cándida sufrió, literalmente, una sacudida aquel "Jueves Negro". El 19 de septiembre, a las 7:19 de la mañana los cimientos de muchos edificios, así como el de las creencias sociales, fueron derrumbados por la fuerza de la naturaleza. El Jueves Negro, y como tenía examen de "antropología filosófica", me levanté temprano para asistir a la Universidad, cosa que me salvó de verme atrapada, en pleno sismo, dentro de los vagones del metro. Apenas llegué a la escuela, cuando todo comenzó a moverse y a tronar. Como yo no soy particularmente miedosa por estar acostumbrada a esta clase de fenómenos naturales, consideré que el temblor no había sido para tanto... pero quizá tendría que ver, también, que estaba sentada y que dos histéricas amigas se abrazaron a mí. También tuve la suerte de ser de los pocos afortunados que pudieron comunicarse, vía telefónica, con su familia para hacerles saber que nos encontrábamos bien. El examen fue suspendido y nos hicieron abandonar la escuela para poder ir a casa. En el camino me tocó observar lo que quizá muchos de ustedes vieron en los periódicos o en la televisión. Pero eso no voy a relatarlo, porque prefiero que los videos que acompañan esta entrada se los cuenten.
Lo que sí me gustaría rescatar es que, el terremoto del 85, sacó a flote lo mejor y lo peor de la sociedad mexicana. Que la experiencia dejó ver como, organizados y solidarios, los ciudadanos de a pie somos capaces de proezas extraordinarias y que el gobierno, dándose cuenta de ello, ha hecho todo lo posible por aletargarnos de nuevo (con bastante éxito al parecer).

Ahora que el 19 de septiembre representa solo una ceremonia, simulacros de cuando en cuando (frecuentes acercándose la fecha), recuerdo a muchos y muy buenos amigos que la pasaron bastante mal bien por perder a su familia o su casa. A otros que fueron a las brigadas de rescate sin más herramientas que las manos.
Algunos rostros queridos se me fueron en ese sismo, pero
yo fui afortunada, porque no perdí a mi familia y todavía tengo techo sobre mi cabeza. Para muchos, en cambio( porque ni siquiera supieron donde acabaron sus afectos) les quedó solo el recuerdo y, en la Plaza de la Solidaridad, el siguiente monumento:
Reseña de Elena Poniatowska:


"El día que no pasó"



Con mi dedicatoria a todos ellos: los que están, los que se fueron. Y para esos bebés milagro, hoy hombres y mujeres que escaparon con vida del derrumbe del Centro Médico.
Y vaya un aplauso especial para todos aquellos periodistas que, incluso bajo amenaza, decidieron comprometerse con la verdad .