MUSICA

martes, 16 de septiembre de 2008

La Princesa de la Bufa y El Callejón del Beso

GUANAJUATO DE MI GUANAJUATO
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"La Bufa", es un risco localizado en las afueras de la ciudad de Guanajuato al que, las escuelas de idioma y algunas agencias, promocionan como destino para escaladas (cuenta con 75 rutas diferentes). La vista de la ciudad, desde La Bufa, es muy bonita y da cuenta del abigarrado conjunto de calles , que surgieron rodeando cada bocamina. Pues bien, este risco, como muchos lugares en Guanajuato, también se ha rodeado de misterio.

Agotado el mineral de plata y, por tanto, la riqueza que hizo de la ciudad el principal productor de este metal en el mundo (durante el s. XVIII), y quizá para no perder la esperanza de encontrar una veta a ras de suelo (como antaño), los guanajuatenses transmitieron la leyenda de que, en La Bufa, vivía una princesa muy hermosa que se encuentra bajo un encantamiento. Cada mañana de cada jueves festivo, la princesa se le aparece a algún caballero caminante, pidiéndole que la lleve en brazos hasta el altar mayor de lo que hoy es la Basílica de Guanajuato. Una vez ahí, la princesa recobraría su forma humana y la ciudad recobraría su esplendor. Pero el encantamiento no se rompe tan fácilmente con solo cargar a la doncella. La condición es que, mientras la lleve en brazos, debe caminar hacia adelante, sin volver la cabeza, a pesar de las voces o sonidos que escuche en el camino. Si el caballero pierde la serenidad y mira para atrás, la princesa se convierte en serpiente, con lo que el hechizo no se rompe y el caballero pierde amor, fortuna y vida. Cuentan los lugareños que, las voces, lo mismo pueden ir insultando al caballero, que emitiendo sonidos horrendos y, al parecer, han sido efectivos pues la Ciudad de Guanajuato, en más de dos siglos, aún no recobra el esplendor minero que tanta fama le trajo en el pasado..
EL CALLEJÓN DEL BESO

Como les contaba, los barrios de la ciudad de Guanajuato no fueron trazados con un orden específico, por el contrario, fueron apareciendo alrededor de cada bocamina. Es por eso que las calles, callejones y plazas, van a serpenteando sobre la cañada en la que se asienta la Ciudad.

Uno de los callejones más famosos, tanto por sus características (mide 68 centímetros , en su parte más angosta), como por la leyenda que ahí toma lugar.

Cuentan que, en una de las casas que se encuentran en ese callejón, vivía Doña Ana, hija ún
ica de una familia notable de la ciudad. Doña Ana se enamora de Don Luis, un estudiante pobre, a quien había conocido en una iglesia cuando el galán le ofrece, con su mano, agua bendita. El padre de la doncella los descubre y encierra a doña Ana, bajo la amenaza de enviarla a un convento o casarla con un rico, aunque mayor, caballero español con lo que el padre esperaba acrecentar la fortuna familiar. Doña Ana, apoyada por su aya , logra enviar un mensaje notificándole a su enamorado los planes del padre.

Muchos días pasó Don Luis, cavilando sobre una posible solución hasta que, dándose
cuenta que el balcón de Doña Ana daba a un callejón tan estrecho que, si se estiraba lo suficiente, podía tocar con su mano el balcón de la casa de enfrente. Así pues, adquiere un crédito y compra, a precio de oro, la casa vecina con lo que, cada día, tenía el consuelo de ver y tomar de la mano a su amada.

Pero un día, mientras los enamorados se encontraban conversando, el padre los sorprende y, enfurecido, entra a la habitación de su hija y la apuñala en el pecho. Don Luis, enmudecido de espanto, sostenía la mano de su amada, cada vez más f´ria, y deposita un beso en ella.

La leyenda no cuenta que sucedió con el padre o con Don Luis. pero, cuando alguna pareja visita el Callejón del Beso, si desea conservar la dicha en su relación, debe de darse un beso en el tercer escalón (el pintado de r
ojo, en las fotografías), donde se supone que era el punto donde las manos, de Don Luis y Doña Ana, se entrelazaban.



Siguientes: "LA CALLE DEL TRUCO"
"EL USURERO DEL BARATILLO"
















lunes, 15 de septiembre de 2008

Guanajuato 2: El Pípila

La palabra "Guanajuato", proviene de dos vocablos purépechas: Kuanasi y Uato que, unidas, significa "Lugar o cerro de las ranas", debido a los cerros que rodean a la ciudad y que, a los antiguos purépechas, les parecía que tenían forma de ranas. El peculiar trazado de la ciudad, donde sus calles serpentean llevándonos de sorpresa en sorpresa, en medio de plazas, teatros, jardines y callejones, convierten a Guanajuato, en una ciudad susceptible de originar una serie de mitos y leyendas, desde las más románticas, hasta las más terroríficas. Dicen de esta ciudad que está vestida como una cebolla: capas y más capas de bocaminas, ruinas subterráneas y rincones extraños. Su arquitectura colonial y majestuosa ayudan mucho para que la historia se convierta en mito y, de ahí, en leyenda.
EL PÍPILA Y LA ALHÓNDIGA DE GRANADITAS

La Alhóndiga de Granaditas es un edificio, en el centro de la ciudad, que fue construido como almacén, con el objetivo de garantizar el abasto de granos, durante la época colonial. El 28 de septiembre de 1810, fue escenario de la primera lucha armada del movimiento independentista encabezado por Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Miguel Aldama y Mariano Jiménez. Los libros de historia nos dicen que, una vez declarada la guerra de Independencia (el famoso Grito de Dolores), el ejército Insurgente marchó a la Ciudad de Celaya y, desde ahí, hacia Guanajuato con el objetivo de tomar la ciudad y apoderarse del oro y pertrechos para iniciar y mantener al movimiento independentista.


Fue, en la Alhóndiga, donde se refugiaron el ejército que resguardaba la ciudad, así como las familias españolas y criollas más ricas junto con sus bienes más preciados: oro, joyas y alimentos necesarios para resistir el sitio. Siendo la Alhóndiga una fortaleza casi imposible de conquistar, Hidalgo y los otros jefes insurgentes, decidieron que la única forma de tomar el edificio era incendiar la puerta principal, decisión que le fue comunicada a Juan José de los Reyes Martínez Amaro (El Pípila) quien se ofreció como voluntario para llevar acabo tan peligrosa misión.

El Pípila se cubrió la espalda con una loza, tomó una antorcha y, dirigiéndose a la puerta en medio de una lluvia de balas, la untó con brea y le prendió fueg
o, dando paso así a los insurgentes que, una vez tomado el edificio, masacraron a la guarnición realista y a los refugiados que ahí se encontraban.

¿QUIEN FUE EL PIPILA?
Nacido en San Miguel el grande (hoy San Miguel de Allende, Guanajuato), el Pípila fue un minero (barretero) de ascendencia indígena. Afectado por una enfermedad silicosa, adquirida en las minas, su cara estaba llena de "pecas", razón por la cual le apodaban Pípila ( que es la forma en la que se le llama al guajolote o pavo común, en la región del Bajío mexicana) recordando las manchas de dicho animalito.
Durante ese tiempo, los mineros guanajuatenses eran castigados duramente, por oponerse a la expulsión de los jesuitas de Real de Minas, ordenada por Carlos III: unos fueron ejecutados, otros azotados públicamente o, en el mejor de los casos, permanecieron endeudados en las tiendas de raya. Esto motivó a muchos mineros se unieran al movimiento insurgente.
El Pípila, una vez terminada la guerra de independencia, se retiró a seguir trabajando como minero y murió a consecuencia de los gases presentes en las m
inas.

Hoy en día, muchos historiadores dudan de la hazaña (pero no de la existencia) de este minero, argumentando la dificultad para una sola persona, de
cargar con una loza y, al mismo tiempo, incendiar una pesada puerta. Dicen que, para ello, era necesaria la intervención de más personas. Pero que se lo cuenten a quienes le recuerdan con una estatua de 26 metros de altura ( del escultor Juan Olaguíbel), erigida en la parte alta de la ciudad, o a quienes, cada 28 de septiembre, otorgan la presea "Pípila de Plata" a las personalidades guanajuatenses por su labor en beneficio de la ciudadanía.

Siguientes : "LA PRINCESA DE LA BUFA" Y "EL CALLEJÓN DEL BESO"

domingo, 14 de septiembre de 2008

Guanajuato 1

La Ciudad de Guanajuato (capital del estado del mismo nombre) es una de las más antiguas y tradicionales de México. Ahí se encontraba una de las fuentes minerales que más fama le dieron a mi país: la plata. Agotado ya el mineral, Guanajuato es un sitio de gran auge turístico y la sede del Festival Internacional Cervantino.

Este fin de semana fui invitada a conducir, junto con dos amigos escritores, el 2o. Festival-Homenaje a la Estudiantina de la Universidad realizado en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas,, aprovechando el puente del 15-16 de septiembre. Y bueno, vengo llegando muy contenta, tanto por la invitación , como por el hecho de regresar a una Ciudad que me gusta mucho, después de 20 años de no pisar sus callejones.

En esta ocasión les dejo las imágenes (acabo de llegar y vengo con el corazón...y los pies muy hinchados de caminar y parrandear) pero, ya que estamos en el "Mes Patrio" y siendo una de las ciudades que revistió una importancia especial durante la guerra de Independencia, me he propuesto relatarles, durante los próximos días, algunas de las numerosas leyendas que tiene el folclor local.


Iglesia de la Valenciana; Alhóndiga de Granaditas; fachada y escalinatas de la Universidad.



Calle Hidalgo (subterránea)








PD: Agradezco mucho los comentarios a la entrada de "Reptando". Quiero decirles que, aunque la mayor parte de lo que escribo aquí se trata de situaciones personales, en este caso no fue así (o quizá sí.. si considero aquello de que lo vivido influye en la manera de escribir). Voy tratando , de cuando en cuando, de jugar a la "escritora" (no sé si con éxito o no... solo estoy practicando) y, de repente, me da por escribir algunos versos o relatos cortos. Por el trabajo, he tenido que limitarme a los cuentos infantiles, así que quise experimentar con otro tipo de temas... ya veremos qué tal sale el experimento.
Besos a todos

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Reptando


Se presenta, reptando, en esas horas que parecen desmayarse lánguidamente. Siento su presencia como un viento frío, helado, que cala los huesos. Viene por mí, como cada noche, con el único fin de atormentarme, de aislarme, confinándome dentro de su silencio inmisericorde y cruel que me encadena y, al mismo tiempo, me permite contemplar como el mundo respira sin mí..

Me siento al borde de la cama, esperando el zarpazo , el aguijón, el veneno, pero como buen cazador espera el momento oportuno para atacar. Enciendo la radio y procuro ahuyentar el miedo. Es inútil, aunque suba el volumen puedo escuchar sus pasos, como deslizándose sobre cristales rotos, sobre arenas movedizas, sobre nieve en las aceras. Me ha escogido a mí, en un honor extraño que no alcanzo a comprender, habiendo tantas a mi lado ¿Por qué yo? ¿Qué tengo de especial, de diferente?. Pero no contesta, solo deja que el chirriar de sus cadenas vaya en aumento, como para anticipar el terrible momento en el que, voraz, me hincará los colmillos dejándome indefensa y sola.

No existe amuleto que no haya probado, tampoco conjuros que no haya pronunciado. No hay pócimas, ni filtros, ni ungüentos. Como cuando niña, me acuesto en mi lecho, cubriéndome el rostro con mantas y sábanas y, justo en ese preciso momento, la garra me atrapa, me vapulea, me escuece. Salto de la cama , en un intento por escapar, pero me sigue, me acosa y se burla de mí. Recorro la casa y lo llevo pegado a los talones. No hay caso, mejor vuelvo al lecho...

Una vez satisfecho, al despuntar el alba, se marcha , despidiéndose con esa mirada de quien dice "Hasta luego". Y yo quedo exhausta, sabiendo que la siguiente noche comenzará de nuevo.