MUSICA

viernes, 13 de junio de 2008

Todo cambia....

Leyendo el blog de José Luis me encontré con aquello de que el 14 de junio es el día Internacional del Bloguero. Para celebrarlo se ha creado un concurso de entradas, cuyo tema central debe ser el ¨cambio¨, considerando eso sí, ciertos eventos políticos y sociales a nivel mundial. El premio de dicho concurso es de 30 dólares.

Pues bien, me leído completa la entrada de José Luis al respecto y comparto con él la apreciación de que los blogs son, en gran medida, personales, íntimos y que poco podemos hacer mientras los de arriba, los que nos mienten , los que provocan muchas de las situaciones sobre las que hay que opinar, de acuerdo a la convocatoria del concurso, no cambien ellos mismos.

En cuanto a mi blog, como decía en otra entrada, representa un risco desde donde comparto, con quien me hace el honor de pasar por aquí, muchos de los cambios que mi circunstancia personal ha ido sufriendo.

No, el cambio no es malo. Adaptarse a él es lo difícil...a veces uno busca cambiar para ir creciendo pero, en la mayoría de los casos, el cambio proviene de las circunstancias que nos rodean. La cuestión es conformar nuestra habilidad de adaptación y/o resistencia de acuerdo a un principio de realidad, en el que uno esté consciente de lo que está en nuestras manos hacer y de aquello que escapa a nuestras mejores intenciones: si suben los precios, hay que adaptar el monedero ya sea buscando la manera de llenarlo más rápidamente o de ir gastando menos. Si China , desde siempre, agrede al Tíbet, hay que adaptar nuestra conciencia, no para no asumir la responsabilidad que como especie humana tenemos, sino más bien para no tener otra culpa más que echarnos sobre las espaldas. Los ¨Grandes Temas¨ que hay que considerar para el dichoso concurso, escapan de las posibilidades reales que tenemos los individuos de a pie, los ciudadanos comunes, lo más que podemos hacer desde nuestro pesimismo ilustrado, como le llama Savater al optimismo, es compartir las ideas y lanzar desde nuestra tribuna, alguna que otra diatriba en contra de... o alguna elegía a favor de algo. El principio de realidad, en mi caso, sería el de: ¨desde tu espacio, con tus herramientas, lo que estés en posibilidad de alcanzar¨, nada más y nada menos.

Hace bastantes años, cuando uno salía de algún nivel educativo, para entrar al siguiente nivel, era costumbre escribir algo en una libreta, o en las camisas de los compañeros, que pudieran leer andando el tiempo, para recordar las aventuras compartidas con ellos. La frase que más se escribía era aquella de ¨Sigue así, nunca cambies¨. Pues bien, si pudieran verme ahora, se asombrarían de lo mucho que sigo siendo fiel a ciertos principios y, también, de lo mucho que uno se transforma con el paso de los años. Ya no pretendo, como entonces, cambiar al mundo... a lo más que llego, en estos últimos tiempos, es a poder adaptarme y superar los cambios que me van siendo impuestos. A ocuparme, en vez de preocuparme y a no cargar en mi mochila: culpas, basura y peso que me sea ajeno. A asumir que debo comerme lo que yo misma me guise y a habitar este mundo con esta boca que tengo. A vivir disfrutando lo que me gusta, sea del agrado de otros o no y a no pedir ni dar explicaciones por ello.

Que si, de cuando en cuando, me mueven el piso y se me caen ideales y personas, que antes tenía por firmes y buenos, la parte de mí que no cambia es lo suficientemente fuerte para soportarlo y que, a su vez, esa otra parte mía que se transforma, es lo suficientemente creativa como para construírme nuevos paradigmas y sueños.


PD, para todos:

Un cambio impuesto es, por ejemplo, el hecho de que mi computadora/ordenador ha muerto de viejo, con lo cual no he podido continuar este blog con la frecuencia que quisiera y, al mismo tiempo, me ha impedido inaugurar otro blog sobre educación y diversidad que tengo en puerta. Ruego su amable comprensión y mucha paciencia, que ya iré colocando más ladrillos en ambos

2 comentarios:

JL Martínez Hens dijo...

Creo que este texto enriquece mucho mi artículo por lo que lo voy a copiar en comentarios. Me gusta mucho esa visión de adaptarse a los cambios. Eso es...No procurar cambiarse uno mismo sino adaptarse a los cambios que la vida nos va dejando.

Por cierto, sigue sin tocarnos la lotería.

Incombustible dijo...

Hombre Jos{e luis, está visto que el destino quiere que viajemos a Sevilla, por el camino del ahorro. Seguramente porque el otro, el camino de la loto, al ser instantáneo (o casi) y por tanto más corto, no nos dará mucho para escribir.

En fin, a seguir juntando los pesitos jejejejeje