MUSICA

miércoles, 6 de mayo de 2009

Influencia de la influenza. Parte de guerra :lo bueno, lo malo y lo feo

Pensando en mis amigos, los que viven o tienen familia aquí, y mis paisanos en otros lugares, me permito elaborar esta entrada.
Ni especialista, ni vocera...solo una mexicana, en la capital, viviendo las medidas internas y penando por la histeria externa (En la foto, autoridades chinas revisan a pasajeros mexicanos).

PARTE DE GUERRA

En conferencia de prensa, el Secretario de Salud del Gobierno Federal nos ha informado que el brote infeccioso ha sido controlado, en razón del número de casos probados de presencia del virus y el número de personas que han sido dadas de alta; la estabilidad en el número comprobado de decesos por este tipo de influenza (y que se ha mantenido así varios días) y en la no aparición de casos en los Estados que, hasta ahora, se han mantenido libres de esta enfermedad. Hablar de cifras es difícil, porque éstas van cambiando de acuerdo a los reportes que llegan de casos "sospechosos" y del tiempo que se toma para analizarlos.

Se ha contenido el brote, pero no se descarta la posibilidad de un repunte , y por esta razón se han previsto una serie de medidas tendientes a evitar o minimizar esta situación, y volver a las actividades cotidianas de forma segura y eficaz.

En el caso concreto de la Ciudad de México, además de las medidas recomendadas por el gobierno Federal, las autoridades de la capital se han visto en la necesidad de tomar algunas otras que, aunque muchos califican de exageradas, muchos más creemos necesarias en razón de la salud y de que es precisamente aquí, donde las cifras de casos son más altas.

El regreso escalonado a las clase (con diferentes fechas para cada nivel educativo), no sin una jornada previa de limpieza en las instalaciones, realizada por padres de familia y maestros. Los restaurantes vuelven a trabajar, aunque con ciertas regulaciones respecto a horarios (en el sentido en que, vendan o no bebidas alcohólicas, su principal función es proveer las comidas del día) ; número de comensales por mesa; disposición de mobiliario; limpieza y uso de mascarillas y guantes. Bares, discotecas y cantinas ( es decir, establecimientos cuyo giro principal es la venta de alcohol y no de alimentos) permanecerán cerrados un tiempo más; Limpieza y desinfección del sistema de transporte público urbano, entre otras.

Medidas draconianas, sin duda, especialmente en ciudades tan grandes como la mía, y donde los habitantes estamos acostumbrados a vivir con prisa. Pese a todo, la gente ha cooperado, con mucha paciencia. Aún aquellos más afectados por la inactividad (meseros, por ejemplo, que viven tan solo de la propina) han tolerado y comprendido que no hay nada más valioso que la salud de todos.

Recordemos que el brote ha sido controlado, pero que aún no podemos relajar las precauciones.

¿LAS PRIMERAS LECCIONES?

Quiza sea muy pronto para hablar de lo mucho que aprenderemos, los mexicanos, de las lecciones de la influenza. Desde luego serán muchísimas porque, indudablemente, México no será el mismo de antes, como no lo fue después de los sismos del 85. Esperemos que sea mejor , más fuerte y preparado.

Yo soy de las que piensa que, una de las lecciones primeras, que estamos aprendiendo dolorosamente, es la búsqueda de información seria , de diversas fuentes y tendencias para, de ahí, sacar conclusiones con una visión de amplio espectro. En estos días, hemos sido testigos de cómo, la ignorancia, provoca terror que ha sido utilizado para vender y que ha lastimado la imagen del pueblo mexicano y, por tanto, su autoestima ( ya de por sí golpeada con otro tipo de problemas).

Otra lección que no debemos olvidar, es la de reconocer una buena idea, una buena actuación que redunda en un beneficio para la población aunque el autor y/o ejecutor sea azul, blanco, rojo, verde. Desde este blog, muchos me han visto despotricar contra el gobierno (federal y estatal); contra los partidos políticos y los altos empresarios. Seguramente, con el tiempo, alguno intentará aprovecharse de la situación. Sin embargo, por esta vez, debo reconocer concordancia, claridad y consistencia entre todos los sectores involucrados y la pertinencia de la información que, al menos dos veces al día, se transmite en cadena nacional, para que el que tenga ojos, vea y el que tenga oídos escuche y reflexione. Y creo, que de hoy en más, no podemos conformarnos con menos.

Comparto, con ustedes, una lista preliminar de lo bueno, lo malo y lo feo, que esta situación nos ha hecho experimentar.

LO BUENO

- El ejército mexicano repartiendo mascarillas... en lugar de reprimir indígenas.
-Diputados y senadores negociando y llegando a acuerdos, trabajando juntos ... en vez de ausentarse o dormirse sus curules o liarse a botellazos en las tribunas.
- Campañas políticas (porque el 5 de julio tenemos elecciones federales) sin tanta parafernalia de volantes, acusaciones, marchas y demás circo mediático. Y sin que, hasta el momento, algún partido esté tratando de aprovecharse de la situación (igual lo harán después, pero estaremos en condiciones de exigir veracidad)
-Los servicios de salud, por primera vez, al alcance de absolutamente toda la población.
- Por primera vez, en TODAS las esferas, se está contemplando la necesidad de invertir más en educación, prevención, salud e investigación científica.
- Las lecciones del 85, en cuanto a protección civil y manejo de emergencias e información, han sido probadas con éxito, hasta el momento.
- Juan Pueblo con la madurez necesaria, para no permitir que esta situación origine "caudillismo", solo por el hecho de provocarnos miedo.
-
Tener la prueba de que posible trabajar juntos, independientemente de nuestras diferencias, y no conformarnos con menos

Y algo que, como alguien que tuvo la oportunidad de experimentar, durante siete años, la vida de inmigrante en dos países completamente xenófobos, comprobar que la tradicional proteccion de la Secretaría de Relaciones Exteriores a través de sus embajadas y consulados, no es algo que se haya perdido del todo.

LO MALO

- Además de los lamentables decesos, saber que la mayoría de víctimas fatales son gente en condiciones de pobreza y, especialmente mujeres, amas de casa.
- Una Ley del Trabajo que permite, todavía, el trabajo remunerado solamente con las propinas que tengan a bien dejar los clientes (y este tipo de trabajos, son a tiempo completo, no para estudiantes, por ejemplo).
- Instalaciones de salud, educación y servicio, y planta de trabajadores, que no corresponden a la demanda que hay en ellos, lo cual hace muy difícil implementar las medidas preventivas en esta y futuras fases. por ejemplo, en algunas regiones de la capital, existen escuelas con clases de más de 50 alumnos (por maestro, mientras que en otras la proporción es de 1o a 15 estudiantes.
- Los mejores científicos, en laboratorios inadecuados o desabastecidos.
-Un sistema burocrático anquilosado que no cuenta, o no maneja, los conocimientos técnicos para establecer un sistema de comunicación computarizado, a nivel Federal.
- Y personas que, no se conforman con la cantidad de información ofrecida, ARMANDO TEORÍAS DE COMPLOT NACIONAL , de diferente grado de creatividad. Es decir, no se les da gusto con nada.

Y las que vayan apareciendo...

LO FEO

Lo feo, feísimo, en estos momentos, es darnos cuenta que una de las víctimas de esta enfermedad, son las relaciones internacionales. Y no es que sea solo feo porque le haya tocado a México ser víctima de la discriminación, y el atropello de los derechos humanos de su pueblo.
El problema es que, estas situaciones se contagian rápidamente , polarizando argumentos.

No es un secreto para nadie, pero ciertas actitudes de los gobiernos extranjeros, más que rabia dan tristeza, provocan desencanto ante la decepcionante sensación de haber sido abandonados por aquellos países que considerábamos amigos. Amén de la, con perdón, encabronante impotencia de ser fustigados por esos otros gobiernos que nos ven sólo como almacén de materias primas y mano de obra barata y quienes se han hecho ricos con ellos.
Con mucha tristeza, en estos días, he escuchado entre mi gente, hablar de represalias que atentan contra algo de lo cual me enorgullezco: la tradicional amabilidad, el sentido hospitalario y la solidaridad con pueblos que nos visitan o quienes, alguna vez, necesitaron de nosotros.

Cuando el gobierno chino había fletado un avión para repatriar a sus connacionales (sin ser nunca discriminados), después de que el gobierno mexicano tuvo que rentar uno para rescatar a los paisanos tan vilmente SECUESTRADOS, yo misma me sume a los clamores de "llévenselos a todos, a ver si caben".

Pero ahora, que el discurso se ha ampliado, en el ánimo mexicano, pidiendo expatriaciones, cancelaciones de visas de estudio y de trabajo para todos...se me ha caído la cara de vergüenza. He recordado lo mucho que uno padece, sin enfermedad ninguna, la prepotencia de los xenófobos y la desprotección de sus paisanos. Si cuando disfrutaba de una beca en Japón, y por una decisión de mi gobierno me hubiera visto obligada a regresar a México, dejando buenos amigos, oportunidades y sueños, me sentiría igualmente traicionada...por mi propio gobierno.

Sigo pensando que, algunas actitudes, como las de atropellar los derechos humanos de mis paisanos, deben tener una respuesta firme. Creo que en el caso chino y en el de cualquier otro país que ilegalmente y sin bases científicas, te encierre en razón de tu pasaporte , México tendría que romper relaciones con ese gobierno.

Pero con el gobierno y no con su pueblo, queridos mexicanos, que nosotros hemos tenido, en casa, pruebas más que suficientes para saber que el pueblo, muchas veces, no ha visto representados sus deseos, a través de su gobierno.

No se puede responder a un acto discriminatorio, con otro de igual o peor talante. No podemos menoscabar nuestras virtudes nacionales, por el capricho e ignorancia de unos cuantos ignorantes.

Una de las mejores cualidades, que tenemos, además de la capacidad de salir adelante en medio de tantos desastres y crisis que sufrimos, es la de ser solidarios, compasivos y compartir los frijolitos aunque sea "echándoles más agua", para que alcance.

Suena tonto, suena progre, iluso, cándido...no lo creo. Somos, como el Juan Pueblo de todos los países, más fuertes y mejores que esos: los que siempre llegan tarde; los que mienten, los que roban; los que dividen y matan... porque ellos tienen más miedo.

4 comentarios:

Soledad Sánchez M. dijo...

Un post muy interesante. Me ha gustado ver todo esto desde la perspectiva de quienes lo vivís en directo. Creo que entre lo malo y lo feo, es peor lo feo. Además del propio daño para vuestros paisanos, se genera una ola de racismo absurdo... muy doloroso.

Y me ha llamado la atención lo que comentas de los camareros -meseros-, y que no tengan un sueldo fijo.

Un beso.

Soledad.

Selma dijo...

Mi Lupita, sabes cuan cerca me siento de tí y de todos vosotros y que no pasa un día sin que me acuerde de tí.. y que si tuviera plata y tiempo para cruzar el charco es a México que iría y no es un farol.. lo sabes y te daría todos los apapachos y besos en directo.. como los que aqui te dejo!
Mi cariño, mi solidaridad, contigo, con todo este magnífico Pueblo Mexicano!

Versos complicados dijo...

Eres una maravilla. Y siento mucho lo de la influenza, porque lo que más lamento es como la discriminación exagerada hacia México en estos momentos. Espero todo pase pronto. Tu blog es una maravilla y no me canso defelicitarme, si, felicitarme por haberte encontrado y seguir contigo.

Besos,
Migdalia

DRIADA dijo...

Me he sentido fatal, pero sentido de sentimientos. Sabes que admiro profundamente tu país y no comprendo como se ha tratado tan pésimamente el tema. Verdaderos terroristas los medios de información, han hecho mucho daño y todo por llegar a unos titulares . Lo siento de veras y espero que como tu dices el tema logre hacer más fuerte al pueblo mejicano
Un abrazo y un par de besos