MUSICA

martes, 14 de octubre de 2008

Cuéntame

"¡Qué hermosa es la página de papel en blanco! Es como una mujer desnuda esperándonos. Hay una invitación, una petición, una urgencia, una llamada del destino.
Todo acto de amor es una escritura permanente."
(Jaime Sabines)
El poder de las palabras puede, en cierto momento, derribar fronteras, acercar corazones, comunicar almas.

Sembradas en el cielo, son capaces de arrullar sueños, de resucitar recuerdos, enjugar lágrimas y alimentar fantasías. Un par de palabras, en su justo momento, destruyen insidias, alivian sospechas, abren baúles y levantan defensas.

Pero cuando las palabras provienen de ese malhadado infierno particular, y son dichas en el peor momento, su poder maléfico destruye la confianza, incrementa los miedos, construye murallas, atiza rencores y reaviva destierros.

No es verdad que a las palabras se las lleva el viento. Lo cierto es que, de tanto usarlas ( o mejor dicho, de mal emplearlas), se van desgastando y así, ajadas y maltrechas, de poco nos sirven para conmover corazones o para sostener argumentos.

10 comentarios:

Miriam dijo...

NO lo dudes amiga, las palabras pueden ser una caricia o una daga según cuando y como se las utilice.
Por eso a veces prefiero el movimiento, este deja que la mente se aquiete y las palabras salgan en su justo momento y de la mejor manera.
Gracias por tu comentario en mi espacio y por tus aplausos. Ahora que se terminó esta etapa, creo podré venir a visitarte mas seguido.
Aunque si sigues escribiendo así nunca llegaré a ponerme al día!
Voy a volver a leer todo lo atrasado, solo quería dejarte un abrazo grande y todo mi cariño!!
Besos

Incombustible dijo...

Me gusta mucho verte por aquí Miriam, me hace pensar en esas charlas de café, entre amigas que, aunque con diferentes intereses y estilos, comparten el cariño entre ellas y las viscisitudes de cada una.

Y bueeeno, te lo digo, si es que estoy en un período productivo (de más, a veces) que no sé cuanto vaya a durar. Por acá ya me han preguntado que si desde siempre escribo ( y hablo tanto) y, ni modo de decirles que no... si es que me viene de familia.

Gracias por el abrazo y por el batir de tus alas mariposas.

Cecilia Alameda Sol dijo...

En todo caso, las palabras nos sirven para algo: para descargarnos de tensiones, para consolarnos, para soltar lastres sentimentales, para definirnos a nosotros mismos lo que nos ocurre dentro... Sigue escribiendo, que es sano y benéfico

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Sin las palabras no existiría nada. Ahora bien, entre las palabras un espacio de silencio.

begoyrafa dijo...

Hay un libro de juan José Millás que se titula El orden Alfabético; sucede que las palabras van desapareciendo y con ellas el objeto que nombran. Ojalá nunca desaparezcan y nos sirvan para alimentarnos mutuamente.
Un abrazo
Rafa

SELMA dijo...

No he resistido los consejos y la preciosa descripción que de tí hace hoy nuestro entrañable Rafa...
Y mis palabras para tí son que me encanta lo que estoy leyendo, pero tienes que quedarte con las palabras de la Buena Gente... Que la hay y te quieren...

Un beso!

Lore dijo...

hola incombustible
vine de visita tras leer el post de rafa de hoy ... y es que tiene un gusto exquisito, y hoy una vez me lo demostró :) ¡felicidades por tu blog! he pasado rebien leyendo tus posts...
te envio un beso!
lore

fritus dijo...

Hola compañera...nos conocemos de vista y lectura de casas de amigos comunes, y entro en su casa con los zapatos puestos, espero no le moleste.

las palabras pueden herir y pueden curar,...sí señora, es una metafora muy bien vista...vayan las mías para felicitarle por este blog tan requetebonito que tiene.

un abrazo

Incombustible dijo...

Lore, Selma Y Fritus: Muy bienvenidos sean. Pasen, acomódense donde gusten. Esta casa está llena de papeles viejos y de amigos nuevos.

Y pasa que una va aprendiendo a querer a las personas a través de las descripciones de los amigos. Y pasa que una se alegra de encontrarlos en los lugares que frecuenta. Y si tiene una la dicha de recibirlos en casa, mejor que mejor.

Muchas gracias por visitarme y por sus comentarios. Todavía me debo la visita en casa de Fritus y, ahora también en la de Lore (A Selma ya la fui a ver una vez, pero amenazo con volver pronto)

Un beso a los tres y vuelvan muy pronto por favor.

Incombustible dijo...

Rafa:
Sigo emocionada por la entrada que me has regalado y muy, pero que muy contenta.

Tines razón, las palabras deben alimentarnos, hacer que reconozcamos lo que de bueno hay en el corazón, en el propio y en el de los demás... así veríamos que las dudas son las mismas, que los sueños son parecidos y que lo que nos hace ser humanos es, precisamente todas y cada una de las cosas en las que coincidimos.

Besos y más besos, para ti, para Bego y para Laura.