MUSICA

viernes, 3 de abril de 2009

MOLOLOA Y SANGANGUEY: UNA LEYENDA NAYARITA

Nayarit es uno de esos lugares mexicanos, que se antojan risueños: climas cálidos, semicálidos y templados durante todo el año , lo cual permite encontrar diferentes tipos de vegetación (manglares, selva mediana y baja; bosques de encino y pino). Si a lo anterior agregamos una franja costera importante en el Pacífico, que comparte con el estado de Jalisco, que incluye diversas islas de exótica belleza (entre ellas, las famosas Islas Marías, de las que ya les hablaré más adelante). Esta franca costera, desde hace algunos años, ha dado origen a nuevas fuentes de trabajo en el Estado y prestigio como destino turístico internacional.


Conocida como la "Riviera Nayarita", esta franja costera se ha ido llenando, poco a poco, de complejos hoteleros, spas, restaurantes y servicios relacionados con el turismo. La venta de bienes raíces, hasta el momento, parece que ha sido planeada cuidadosamente y ha beneficiado principalmente a la economía estatal (en vez de a compañías extranjeras o trasnacionales) .
Bahía de Banderas, San Blas, Guayabitos, Platanitos son, entre otras, playas de extraordinaria belleza donde, además de practicar deportes acuáticos (surfing, buceo, pesca), se pueden admirar , en su medio natural, fauna marina que difícilmente se puede disfrutar en otros lugares del mundo, como es el caso de los cientos de ballenas jorobadas que, año con año, visitan las aguas n
ayaritas; cuatro especies de tortugas (que eligen sus playas para desovar) y, en el Parque Nacional La Tovara y la región de manglares de San Blas (hogar del 80% de las aves migratorias del Pacífico, se pueden avistar los patos de vientre negro, la gran garza morena, la espátula rosada, el colibrí abejorro y el colibrí mexicano, entre otros.

Pero Nayarit no es sólo un Estado al que acudir en busca de playas, pues su diversidad cultural también es extensa. Cuenta, entre su población indígena, con las siguientes etnias: huicholes, coras (que era el grupo mayoritario, pero ha sido superado por los huicholes);tepehuanos, tlapanecos, otomíes, purépechas, mazahuas, zapotecos, mixtecos y mayas.

Esta herencia indígena, sumada a la historia comercial (con ingenios azucareros , haciendas y minas) hicieron posible que, hoy en día, podamos disfrutar de diferentes expresiones artísticas, gastronómicas, literarias, sitios arqueológicos y edificaciones que hablan de la historia de este Estado.

LAS RUINAS DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Yo no sé si es una tendencia natural a la melancolía, o influencia del ambiente, pero ciertas edificaciones me parecen, con todo y su aspecto de ruinoso abandono, mágicas. Algunos de estos lugares tiene una historia bien conocida, otros se hayan envueltos en el misterio, lo cual ha inspirado una serie de mitos y leyendas sobre guerras, caudillos, fantasmas, ahorcados, amores desgraciados...

Nayarit tiene, diseminadas a lo largo de su territorio, muchas edificaciones de este tipo. Las más famosas son las ruinas de Nuestra Señora del Rosario (La Marinera) y las de una antigua fábrica textil, cercana a Tepic ( capital del estado), en la población de Jauja (sobre esta última, les contaré en una futura entrada)


Para mí que siempre he sido de sueños un vidente; para mí que he confundido lo irreal con lo existente, no son de nombre solamente las campanas de San Blas, ya que tienen un extraño y salvaje repicar".

En San Blas, el puerto más importante del pacífico Norte, durante la Colonia, existe un cerro llamado de San Basilio, pero que coloquialmente es conocido como el de la "Contaduría" porque ahí precisamente se ubicaba una serie de edificios administrativos del puerto (la misma Contaduría y la Aduana). En ese cerro, también, se ubican las ruinas de la antigua Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, llamada La Marinera, patrona de los que solicitaban sus bendiciones en sus excursiones por el mar.

Bajo las órdenes de Manuel Rivero Cordero, comandante del puerto, en 1768, se manda edificar una capilla en cuyo altar mayor se coloca una copia de la escultura de Nuestra Señora del Rosario (La Galeona), que se conserva en Cádiz, en el Templo de Santo Domingo.
Primero la peste interrumpe su construcción , después las tormentas (1772) dañan la primitiva ermita. Finalmente, el 26 de mayo de 1787, un incendio quema í
ntegramente la iglesia y la imagen. Hoy sólo se conservan los restos de sus muros y una parte de los arcos de su portal principal.

Seguramente habrá muchas leyendas alrededor de esta Iglesia, sin embargo, hoy les traigo un fragmento del poema póstumo de Longfellow, inspirado en las campanas de bronce que se encontraban en esta edificación. Dicen que, el poeta, nunca pisó tierras nayaritas...no lo sé, quién puede decir hacia donde nos llevan nuestros sueños.

LAS CAMPANAS DE SAN BLAS
Henry Wadsworth Longfellow, 1882
(El poema completo, en inglés, AQUI)

Del pasado son la voz
de una edad que ya se esfuma;
de un poder grande y austero,
cuando España desplegó
los pliegues de su pendón
sobre el mundo del Poniente...
¡Oh campanas de San Blas!
Es en vano,
ya no llaméis al pasado nuevamente,
que a vuestro llamado
el pasado
sordo se halla e indiferente...



MOLOLOA Y SANGANGUEY
LEYENDA DE TEPIC
(Fuente: PERIÓDICO ENFOQUE)


Cuenta la leyenda que, hace ya muchos siglos, antes de la llegada de los conquistadores, nuestro Valle de Matatipac, era habitado por diferentes pueblos gobernados por el Rey Trigomil. Este Rey, ejercía su gobierno con mucho cuidado e impartía la justicia con sobrada nobleza. Tenía una hija muy bella, delgada, morena y de grandes ojos negros, que hacían juego con su gran cabellera lacia. Era tal su hermosura, que de distantes reinos venían a conocerla y solicitaban su mano. La princesa tenía por nombre Mololoa, y sabedora de los motivos de las personas que la visitaban, había solicitado a su padre que le permitiera a ella escoger a su prometido.

Paso el tiempo, y un día conoció a Tépetl.
Tépetl era un joven guerrero de nobles sentimientos y aguda inteligencia. Junto a la Princesa Mololoa pasaba todas las tardes platicando y compartiendo sus sueños y sentimientos e intercambiaban ideas sobre su próximo enlace. Un día, llegó hasta el Rey Trigomil un guerrero corpulento y de recia presencia. Su nombre: Sanganguey. Solicito se le permitiera ver a la princesa y el rey concedió la petición. Mololoa al escuchar del guerrero sus motivos, le explicó que no podía corresponder a sus sentimientos y por lo tanto, tampoco le iba a recibir los regalos que le ofrecía. Sanganguey respondió a la princesa que aun contra su voluntad sería su esposa, así tuviera que matar. Ella guardo silencio y recordó lo que se hablaba del soberbio guerrero y como era odiado en muchos pueblos por cruel e irrespetuoso de la voluntad de las personas y que se le temía porque tenía poderes sobrenaturales. La princesa Mololoa le pidió se retirase de su presencia.

Al tiempo, se corrió la voz de que la princesa Mololoa y Tépetl unirían sus vidas. Sanganguey al saber esto, exploto en rabia y jurando que impediría la boda grito que la princesa sería suya y que mataría a Tépetl. Fue tanta la rabia y tan fuerte el grito, que hizo temblar a la propia tierra. Y una mañana, con las primeras luces del día, Sanganguey entró a las recamaras de la princesa y la raptó. Al enterarse de este suceso, Tépetl inmediatamente salio a buscar a su amada y a derrotar al terrible Sanganguey. Busco por muchos sitios y por muchos días hasta que los encontró. Les dio alcance y se entablo una batalla cuerpo a cuerpo entre los dos guerreros. La princesa Mololoa logró librarse y huyó internándose en el bosque. Era tanto su temor y angustia, que se lastimó sus pequeños pies y destrozo sus ropas. Subió a lo alto de una enorme roca y se sentó, triste y temerosa a ver desde la distancia, la lucha que libraba su amado. Sangangüey y Tépetl lucharon sin descanso y con una resistencia extraordinaria. Ambos eran grandes guerreros y ponían todo su esfuerzo en derrotar a su adversario, pues sabían que como premio obtendrían a la princesa.

La furia de Sanganguey era tanta que arrojaba humo por los ojos y fuego por la boca. Tépetl hábilmente esquivaba los golpes y con sagaz inteligencia, inició a arrojar con suma rapidez pequeñas piedras a su agresor hasta lograr cubrirlo completamente. El fuego que salía de la boca de Sanganguey derritió las piedras y quedó prisionero en una gran montaña compacta.
Todo el Valle de Matatipac se cubrió de humo y de cenizas que arrojaba Sanganguey desde su cerro-prisión; mientras tanto, Tépetl, buscaba a la princesa Mololoa, pero era tal la lluvia de cenizas que le impedía ver, por lo que sofocó el fuego lanzando una enorme roca a la boca de Sanganguey. Esa piedra es ahora la que divide en dos el Volcán Sanganguey. Tépetl entonces formó un monte de piedras y desde lo alto de él observaba todo el valle en busca de la princesa, mientras que, agónico, Sanganguey hacia su último esfuerzo para evitar se unieran los enamorados y lanzando una gran bocanada de fuego, alcanzo a Tépetl y lo fundió en las rocas, que forman lo que hoy conocemos como el cerro de San Juan. La Princesa Mololoa, al observar esta tragedia, comenzó a llorar y sus lágrimas formaron primero un delgado hilo de agua, pero como nunca paró de llorar poco a poco ella misma se transformó en un río de cristalinas aguas que atravesaron todo el Valle de Matatipac, hasta desembocar en las caudalosas aguas del río Santiago. Hoy, todos los habitantes del Valle de Matatipac, vemos a diario a los rivales guerreros, convertidos en el Volcán Sanganguey y Cerro de San Juan, y a la hermosa Princesa Mololoa, que aún sigue llorando, transformada en un río que ahora lleva su nombre.
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Porque es de bien nacidos, ser agradecidos...

La semana pasada recibí un correo del Profr. Donato Cordero Vázquez, miembro honorario del Consejo de la Crónica de Puebla, donde me felicitaba por este espacio y, muy amablemente, me hizo ver un involuntario error que cometí en aquella entrada donde ubiqué la leyenda de "El Diablillo en la Iglesia", de la cuál es autor, y donde me limité a mencionar la página de donde la tomé prestada sin darle el crédito correspondiente.

Pues bien, quiero expresar mi más sincero agradecimiento por la elegancia y cordialidad del correo; pedirle una disculpa pública y decirle que es un honor saber que me visita. Tengo una amiga en Cholula y varios en la Ciudad de Puebla, prometo que, cuando vaya a visitarlos, me pondré en contacto con usted.

5 comentarios:

Selma dijo...

Como siempre que te vengo a visitar, miro de no tener ninguna interrupción ni para la lectura ni para la música... me siento como una alumna escuchando a su profesora que le explica terribles y maravillosas leyendas y acompañada por una guía Amiga que me lleva por todos los rincones de su hermosa Tierra...
Apapachos y besos agradecidos y cariñosos, Lupita, Hermana..

JL Martínez Hens dijo...

No puedo leerte demasiado porque enseguida me fustro por no poder ir a tu tierra enseguida.

Besos desde España.

tepic45 dijo...

la leyenda de sanganguey y mololoa es hermosa, ya hace muchos años, siendo estudiante de la secundaria federal de tepic y las muchachas de la secundaria miguel aleman se monto una obra sobre esta leyenda, algo hermoso, con danzas, musica autoctona,la danza de la urraca y otras, me toco el honor de hacer el papel del rey trigomil,ahora vivo lejos de mi amado tepic pero lo llevo en mi corazon

Moreno dijo...

Me encanto tu blog; pero no podrias hacerme el favor de contar una leyenda del volcan ceboruco? la ocupo urgentemente!

Maria Guadalupe Munguía Tiscareño dijo...

Para lo del ceboruco, te dejo este enlace http://viajeros01.blogspot.mx/2008/04/leyenda-sobre-el-volcn-ceboruco.html

Y te agradezco tus amables palabras, bienvenido a este blog que tengo aparcado un poco por estar metida en un proyecto que me ha tomado tiempo concluir.
Saludos desde la Ciudad de México