MUSICA

lunes, 4 de agosto de 2008

El color de la nostalgia

La nostalgia, la mía, a veces es azul. Otras veces es un montón de papeles arrugados en un rincón. Otras tantas, es un perfume mezclado con naftalina y, otras, reminiscencias de sabores o fragmentos de cartas y fotografías perdidas en algún lugar del tiempo, en un remoto espacio compartido o privado.
Mi nostalgia, me cobija. Cuando amenazan las heladas tormentas externas, me enredo en el edredón nostálgico, café en mano, y acurrucada en el sillón siento una caricia de voces, notas musicales y palabras de gente añorada que, no por estar lejos, deja de estar presente en algún momento del día. No es una nostalgia de lágrimas saladas, ni de hiel amarga; ni siquiera es de miel dulzona. Más bien, es un sabor agridulce que paladeo cuando hace falta.

Tengo, con ella, un pacto: cuando la vida trata de endurecerme, o me hostiga para esconderme en un rincón, donde no pueda ser escuchada, mi nostalgia me recuerda que tengo raíces fuertes para plantarme en el mundo, con esta boca, y decir que lo mejor aún está por llegar.


Estas son otras "Nostalgias":


MusicPlaylist

Nostalgia (Mario Benedetti)

¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel

4 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Nostalgia positiva, pero hay una nostalgia que atenaza los nervios, el cerebro, las ilusiones... y se convierte en un lastre que no te deja avanzar si no te la quitas de encima.

Miriam dijo...

Querida Incombustible, se me ha erizado la piel al entrar en tu espacio. Algo nos une en la distancia. Hay algo que no se como llamarlo que nos une.
Acabo de escribir una entrada en mi blog y vine a visitarte. Tus primeras palabras son parte de la imágen y lo demás casi lo mismo que digo luego.
Increíble y reconfortante, a veces hay que replegarse...
Mil Besos mi amiga querida!

Cartas que nunca escribí dijo...

Querida, agradecida de nuevo pro tu presente, me llenas de ideas y de palabras que me retrotraen en el tiempo y me instalan en el hoy.
Como mi nueva carta que mucho tiene que ver con la nostalgia, porque hoy, como una rareza de esas de las mías, se me ocurrió escribirle una carta al adiós, mejor dicho a un adiós.
besos y bello tu escrito en este papel arrugado que me encanta.

Incombustible dijo...

Es que todo está en sintonía: el lugar, el tiempo y las circunstancias en las que nos hemos conocido.
Desde hace un tiempo siento que la vida está queriendo hacerme llegar un mensaje. No es coincidencia, si no que quizá una esté más atenta y dispuesta a escuchar.

Replegarse, para descansar y surgir, de nuevo, más frescas y con el optimismo intacto (o quizá más precavido).

Gracias a las tres por pasarse por aquí y adornar esté desorden de papeles arrugados