MUSICA

miércoles, 20 de agosto de 2008

No soy dios: soy un hombre

Pincha en la imagen, para que sepas porqué es una maravilla
Hombre (J. Bravo)

Soy hombre , he nacido,
tengo piel y esperanza.
Yo exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
No soy dios: soy un hombre
(como decir un alga).

Pero exijo calor en mis raíces,
almuerzo en mis entrañas.
No pido eternidades
llenas de estrellas blancas.
Pido ternura, cena,
silencio, pan, casa...
Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas


Al iniciar este blog, me propuse ser absolutamente responsable en cuanto al uso de un lenguaje que no cayera en los estereotipos de ninguna especie. Me gusta hablar del ser humano en general y hace mucho tiempo que pasé la fase de "somos de venus y ellos de marte". Sin embargo, como ya he colgado dos entradas hablando de mujeres, esta vez me gustaría hacer una reflexión sobre los caballeros, desde mi más profundo respeto y con el mismo cariño que le tengo a mis amigas. Espero lograrlo también en esta entrada.

Supongo que, en nuestros tiempos, "ser hombre" es algo más complicado que en otras épocas. Nunca como ahora se les ha cuestionado, culpado, etiquetado o disminuído . No sé si es porque aún aún no hemos encontrado el punto en el que, ambos componentes del género humano, podemos coincidir.

Antes de que entraran seres humanos maravillosos en mi historia, tenía ciertas percepciones sobre los hombres, producto quizá de mis experiencias familiares y mis demonios infantiles. Pensaba que eran complicados, mentirosos, violentos, mujeriegos, aprovechados, incapaces de ninguna generosidad, inutilizados para el amor y hasta un poco estúpidos. En fin, un mal necesario para las mujeres. Luego, al repetir mi historia familiar y vivir con la imagen personificada de mis dos padres, tuve la certeza de que eran eso y mucho más: egoístas, autocompl
acientes, acosadores y vanidosos. En ese entonces no me daba cuenta que, como decía una maestra en la Universidad, las mujeres también funcionamos como educadoras de machos y que, en muchas ocasiones, tratamos de hacerle la vida más fácil al "monstruo" del momento, no por generosidad, sino para obtener el absoluto poder de víctima, que nos permite dejarnos de hacer cargo de nuestras propias pesadillas y responsabilidades. Es, emocionamente, mucho más sencillo buscarnos y perpetrar al verdugo repugnante

Pero la vida, como tantas otras veces, se ha encargado de demostrarme lo estúpido de las generalizaciones y los juicios a priori. Gracias a una beca tuve la oportunidad de vivir en un país, tan diferente al nuestro, que toda mi construcción conceptual no valía para explicarme el lugar a donde había llegado. Esto me permitió abrir una grieta, en la coraza en la que habia envuelto a mis sentimientos, y a partir de ese momento me permití conocer hombres excepcionales que, revolucionaron las ideas que tenía hasta entonces, sobre esa otra mitad de la especie. Tuve la fortuna de encontrar hombres excepcionales: divertidos, generosos, sensibles. Capaces de entregar su alma y de bajar sus defensas. Hombres que consideran a la mujer como su compañera. Hombres que cocinan, lavan y comparten responsabilidades. Hombres capaces de amar y sentirse inmensamente plenos por ello. Hombres que no le temen a las mujeres independientes y libres. En fin, hombres que no son inalcanzables.

En México ( y me imagino que en todo el mundo), a pesar de la gente que busca cambios y de lo que pretenden los discursos, aún sobreviven ciertas condiciones que no permiten, a mujeres y hombres, construir algo como iguales. Entre nosotros todavía existe el machismo y
la victimización femenina, el acoso y las desigualdades... la cosa es saber que hay otras opciones y que uno es libre de aceptar y asumir las consecuencias con respecto a la gente con la que decide rodearse .

Existen hombres buenos (muchos, afortunadamente) y es posible alcanzarlos. Para eso solo basta tener claro que es lo que podemos aportar en una relación con ellos. Si nuestra imagen es la de una princesa que necesita ser rescatada, no va a funcionar, las armaduras de los caballeros andantes son muy pesadas y muy frías...no hay ser humano capaz de cargar con ellas (con las armaduras y con las princesas). Si consideramos que todos son monstruos o ranas, por mucho que los besemos e intentemos cambiarles, no se romperá el hechizo...la imagen mental es más poderosa que cualquier sortilegio. Habrá que mirar más allá, por encima de los estereotipos.
Haciéndole un guiño a la vida (que este blog se me está poniendo muy lúgubre últimamente), he de confesar que tengo una imagen de las cualidades que me gustan en un hombre: que sea lo suficientemente libre, para apreciar la libertad de los otros; lo suficientemente sensible, para sentir empatía por los demás; lo suficientemente respetuoso, para tolerar y entender a los que le rodean. Más allá de la apariencia, me gustan los hombres inteligentes y divertidos...claro que un estupendo par de manos no estarían del todo mal.


No, los hombres no son de Marte y nosotras no somos de venus...ambos somos habitantes de la Tierra.

Nueva tesis feminista (Gioconda Belli)
¿Cómo decirte hombre que no te necesito?
No puedo cantar a la liberación femenina
si no te canto y te invito a descubrir liberaciones conmigo.
No me gusta la gente que se engaña
diciendo que el amor no es necesario -"témeles, yo les tiemblo"
Hay tanto nuevo que aprender,
hermosos cavernícolas que rescatar,
nuevas maneras de amar que aun no hemos inventado.

A nombre propio declaro
que me gusta saberme mujer
frente a un hombre que se sabe hombre,
que sé de ciencia cierta
que el amor
es mejor que las multi-vitaminas,
que la pareja humana
es el principio inevitable de la vida,
que por eso no quiero jamás liberarme del hombre;
lo amo
con todas sus debilidades
y me gusta compartir con su terquedad
todo este ancho mundo
donde ambos nos somos imprescindibles.
No quiero que me acusen de mujer tradicional
pero pueden acusarme
tantas como cuantas veces quieran
de mujer.

6 comentarios:

DRIADA dijo...

Niña ( es cariñoso), niña cuanta coherencia hay en tus palabras. Añadir aqui texto a este cometario sería velar tu escrito.Y a pesar de que tengo que marcarlo , para verlo ( mis ojos andan ya un tanto cansados)He llegado hasta el final. Muchas cosas nos separan; edad, costumbres. Pero por encima de todo nos une la coherencia con nuestros actos y el respeto a nosotros mismos.
... Lo de las semillas en la basura, no lo había oido nunca , es muy bueno. Lástima es cierto que gente de mi edad, más o menos, no se acerquen a estas máquinas, como dices que le pasa a tu mamá. Seguro que estáriamos de acuerdo en algunas cosas. Dale de mi parte un saludo.Yo he enseñado a mi padre de 87 años a entrar en internet, y se va defendiendo... ¡ Ya sabes las maestras somos incorregibles !
Y sobre hombres; yo tengo tres, y cada uno es cada uno, y UNO además educado por mi. Lo de antes,con lo que expones creo que puedes muy bien caminar por este mundo. Te deseo mucha suerte para que a tu lado tengas lo que deseas
Un abrazo

begoyrafa dijo...

Pues por lo que me toca como hombre, muchas gracias incombustible. Soy consciente de que aún queda mucho por mejorar y que a las mujeres aún os queda un camino por recorrer, pero espero que lo recorramos todos juntos.
Un abrazo
Rafa

amigoplantas dijo...

Me gusta la escultura de Rodin y me gusta la escultura de Pablo Gargallo

Cecilia Alameda Sol dijo...

Yo he comprobado que los hombres menos machistas y más proclives a hablar de igual a igual con las mujeres son los más inteligentes, los más seguros de sí mismos, los más generosos... La recuperación de un estatus igualitario para varones y hembras redundaría en beneficio de ambos sexos, ganarían ambos. El mundo sería más confortable y los chicos lo notarían tanto como las chicas.
Hay hombres estupendos, muchos. Y hay mujeres a las que no se puede apoyar aunque sean de tu mismo sexo.

Miriam dijo...

Muy bueno Incombustible. Ellos también se merecen el espacio que les corresponde. Y creo como tú que todos tenemos derecho a réplica. "Hay de todo en la viña del señor" decía mi madre, y cuanta razón tenía!
Besos

My dijo...

Sería demasido dificil ser Dios no?
cuanta belleza y cuantas verdades..
duele leer que realmente 'no somos imprescindibles'.. pero es la verdad.

la vida sigue, y todo pasa.

un abrazo.